PRANAYAMA – EL CONTROL DE TU RESPIRACIÓN (Parte 1)

» LA RESPIRACIÓN ES EL VÍNCULO ENTRE LA MENTE Y EL CUERPO, EN TANTO QUE EL ACTO DE RESPIRAR ES UNA ACCIÓN FÍSICA, EL EFECTO ES DAR CALMA, LUCIDEZ Y TRANQUILIDAD A LA MENTE.»

» EN EL YOGA SE ENSEÑA LA RELAJACIÓN COMO UN ARTE Y LA RESPIRACIÓN COMO UNA CIENCIA «

Indra Devi

Sabemos que respirar es un acto mecánico, controlado por nuestro sistema vegetativo. Lo hacemos alrededor de unas 12 a 20 veces por minuto, en condiciones normales, sin darnos cuenta de que está ocurriendo. Es una de nuestras funciones orgánicas más importante. Podemos estar sin comer, hasta unos días sin beber agua, pero, no podemos sobrevivir más que unos poco minutos sin respirar.

Sin embargo, la gran mayoría de las personas NO sabemos respirar. De niños nunca se nos enseña a hacerlo correctamente. La respiración es la única función involuntaria de nuestro cuerpo que podemos trabajar concientemente y desde allí, mejorar física y mentalmente.

En la filosofía yóguica, y como parte de uno de los 8 pasos del yoga (en un post anterior se habla de esto), tenemos algo que se llama PRANAYAMA. Este término sánscrito literalmente significa «control de la respiración» se refiere a los ejercicio respiratorios que conducen a la concentración y control del prana.

Ok, y… QUÉ ES EL PRANA?

Swami Sivananda dice: » Prana es la suma total de todas las energías contenidas en el Universo «. Prana es la energía universal indiferenciada. Todo lo que se mueve en el universo es manifestación del prana. Gracias a él sopla el viento, tiembla la tierra, estalla una estrella o piensa el filósofo.

El agua, el aire, los alimentos, la luz solar sirven de vehículo al prana, del cuál depende toda la vida. El prana penetra todo nuestro cuerpo. Es nuestro verdadero alimento, porque sin él no es posible la vida bajo ninguna forma.

La existencia del PRANA no sólo fue reconocida por los yoguis en India, sino por las antiguas escuelas ocultistas de los egipcios, hebreos, tibetanos, chinos, japoneses y griegos. Los cristianos admitían que existía una misteriosa energía cósmica a la cual dieron nombres diferentes: los hebreos del libro del Génesis, por ejemplo, la llamaron » espíritu de vida «.

El yoga nos da el poder de dirigir a voluntad esta corriente de prana mediante el pensamiento. El yoga proporciona así, un acceso consciente y voluntario a las fuentes mismas de la vida.

La circulación del prana se puede desarrollar a través de los ejercicios de respiración y puede manejarse a voluntad con la mente, por medio de ejercicios de visualización. Pero no todos respiramos aprovechando la totalidad de nuestra capacidad pulmonar. Lo dije al inicio del post: NO sabemos respirar. Nunca nos enseñaron cómo hacerlo bien.

La fuente más importante del prana es la atmósfera, siendo la respiración la más importante de todas nuestras funciones vitales. Durante la respiración habitual y mecánica, utilizamos sólo un tercio de nuestros pulmones, lo que significa que no estamos otorgándole a nuestro cuerpo todos los beneficios que conlleva una respiración adecuada.

El oxígeno es uno de los gases que componen la atmósfera, y es básico para llevar a cabo los procesos metabólicos del organismo. Además, el cerebro, en estado de reposo, consume cerca del 60% del oxígeno que entra al cuerpo, aumentado esta demanda hasta llegar al 95% bajo condiciones de stress. Este gas es primordial para mantener las funciones celulares, desde las más básicas a las más complejas. El corazón requiere también una cantidad abundante disponible para cumplir sus funciones.

El dominio de la respiración permite:

1) Manejar nuestras tensiones, temores y preocupaciones.

2) Aumentar nuestras aptitudes y poderes perceptivos.

3) Desarrollar la memoria y la concentración.

El PRANAYAMA es la ciencia más vital, porque, al final de cuentas, todas las energías que se manifiestan en forma de vida son de órden pránico; Inconscientemente todo ser vivo manipula prana, desde su nacimiento hasta su muerte, sin necesidad de hacer pranayama.

La finalidad del YOGA es la de intensificar y controlar conscientemente este metabolismo pránico para duplicar las energías físicas, mentales y psíquicas del practicante.

Nuestro organismo se encuentra en constante relación con el cosmos, el cuál está impregnado de vibraciones energéticas, pránicas. La diferencia esencial entre un objeto inanimado y un ser vivo radica en que el primero está sometido pasivamente a la acción de las fuerzas cósmicas, mientras que el ser vivo se apodera del prana, lo transforma y lo utiliza para sus propios fines.

Existimos gracias a que extraemos prana del cosmos, acción ésta que se efectúa mediante órganos especializados. Para el yogi, y en orden de importancia, los principales puntos de absorción del prana son: 1) Las terminaciones nerviosas de las fosas nasales, 2) Los alvéolos pulmonares, 3) La lengua, 4) La piel.

La respiración siempre debe ser completa, conciente y rítmica. La manera correcta consiste en empezar a llenar los pulmones desde la base, inhalando, e ir desplazando el aire desde allí hacia los vértices pulmonares.

En la respiración dentro de la filosofía yóguica, se describen tres fases: PURAKA (inhalación), KUMBAKA (retención), RECHAKA (exhalación). Kumbaka suele ser una pausa corta, a menos que se indique lo contrario en algún ejercicio específico.

Los yoguis mencionan una cualidad importante de la respiración que todo practicante debería contemplar:

SAMA VRITTI, que significa que tanto la inhalación como la exhalación deben tener exactamente la misma duración. Esto es sumamente importante y básico cuando se hace uyyaji pranayama durante la práctica del Ashtanga Yoga. Sri K. Pattabhi Jois decía que no cumplir con sama vritti podría traer nefastas consecuencias a la salud cardíaca.

Como verás, este es un tema muy extenso, porque para concientizar la importancia de la respiración, es necesario saber los fundamentos, el por qué y el para qué.

En la segunda parte de este post, conoceremos ejercicios de respiración básicos, con algunos de los cuáles ya debes estar familiarizado, si has hecho las meditaciones.

Hasta mañana!

Namasté!

Fuentes consultadas:

Respirar bien para vivir mejor. Indra Devi. Edit. Javier Vergara.

Pranayama. Andre Van Lysebeth. Edit. Urano. 1995

La respiración conciente. Gay Hendricks Edit. Urano, 1997.

8 comentarios en “PRANAYAMA – EL CONTROL DE TU RESPIRACIÓN (Parte 1)”

  1. Interesante,sano y muy util informacion,desde el primer respiro del bebé,debemos aprender a realizarlo,nos ayudaría a todo lo largo en la sanidad física y mental
    Gran saludo

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